Centrales térmicas de combustión

Una central termoeléctrica es una instalación empleada en la generación de energía eléctrica a partir de la energía liberada en forma de calor, normalmente mediante la combustión de combustibles fósiles como petróleo, gas natural o carbón.

Este calor es empleado por un ciclo termodinámico convencional para mover un alternador y producir energía eléctrica.

Esquema de una central térmica convencional

Ventajas e inconvenientes de las centrales térmicas convencionales:

Ventajas:

  • Son las centrales más baratas de construir (teniendo en cuenta el precio por megavatio instalado), especialmente las de carbón, debido a la simplicidad (comparativamente hablando) de construcción y la energía generada de forma masiva.
  • Las centrales de ciclo combinado de gas natural son muy rentables ya que tienen un gran rendimiento energético (más del 50%, mayor que el de una termoeléctrica convencional).
  • No dependen de factores climáticos o de localización.

Inconvenientes:

  • Generan emisiones de gases de efecto invernadero y de lluvia ácida a la atmósfera, junto a partículas volátiles que pueden contener metales pesados (muy contaminantes).
  • No son renovables, ya que los combustibles fósiles son una fuente de energía finita, por lo tanto su uso está limitado por la disponibilidad de las reservas y/o por su rentabilidad económica.
  • Sus emisiones térmicas y de vapor pueden alterar el microclima local.
  • Afectan negativamente a los ecosistemas fluviales debido a los vertidos de agua caliente en éstos.


Fuente: www.wikipedia.es

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