Centrales nucleares

Una central nuclear es una instalación industrial empleada para la generación de energía eléctrica a partir de una reacción nuclear de fisión (rotura de núcleos de átomos) que proporciona calor que a su vez es empleado, a través de un ciclo termodinámico convencional, para producir el movimiento de alternadores que transforman el trabajo mecánico en energía eléctrica. Estas centrales constan de uno o más reactores.

El núcleo de un reactor nuclear consta de un contenedor o vasija en cuyo interior se albergan bloques de un material aislante de la radioactividad, comúnmente se trata de grafito o de hormigón relleno de combustible nuclear formado por material fisible (uranio-235 o plutonio-239).

En el proceso se establece una reacción sostenida y moderada gracias al empleo de elementos auxiliares que absorben el exceso de neutrones liberados manteniendo bajo control la reacción en cadena del material radiactivo; a estos elementos se les denominan moderadores.

Rodeando al núcleo de un reactor nuclear está el reflector cuya función consiste en devolver al núcleo parte de los neutrones que se fugan de la reacción.

Las barras de control que se sumergen facultativamente en el reactor, sirven para moderar o acelerar el factor de multiplicación del proceso de reacción en cadena del circuito nuclear.

El blindaje especial que rodea al reactor, absorbe la radiactividad emitida en forma de neutrones, radiación gamma, partículas alfa y partículas beta.



Esquema de una central térmica nuclear

Ventajas e inconvenientes de las centrales térmicas nucleares:
 
Ventajas:

  • Disponen de un gran poder energético concentrado (con poca cantidad de plutonio o uranio se produce gran cantidad de energía).
  • No emiten gases contaminantes. A diferencia de las centrales termicas convencionales, las centrales nucleares no emiten gases de combustión, por lo que no contribuyen al efecto invernadero ni a la lluvia ácida.
  • No dependen de factores climáticos o de localización.

Inconvenientes:

  • Generan residuos radiactivos muy peligrosos que deben ser almacenados en cementerios nucleares (almacenamiento superficial o subterráneo profundo) durante un largo periodo de tiempo.
    •  Residuos de baja y media actividad (periodo de semidesintegración es inferior a 30 años).
    • Residuos de alta actividad (periodo de semidesintegración es inferior a 30 años, algunos de ellos con periodos de semidesintegración de miles de años).
  • No son renovables, ya que los combustibles nucleares son una fuente de energía finita, por lo tanto su uso está limitado por la disponibilidad de las reservas y/o por su rentabilidad económica.
  • Peligrosidad potencial de fugas radiactivas, algunas de ellas muy graves como las ocurridas en  Chernobyl (URSS, actual Ucrania) en 1986 o recientemente en Fukushima (Japón) en 2011.
  • Afectan negativamente a los ecosistemas fluviales debido a los vertidos de agua caliente en éstos.


Fuente: www.wikipedia.es



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